Los hurones es uno de los animales exóticos que tenemos en nuestras casas por excelencia, tras los más comunes como perros, gatos o conejos estos simpáticos animalillos han conquistado el corazón de muchas personas.

Pero no hay que olvidar que como animales exóticos también sufren enfermedades. Y si vemos síntomas lo más recomendable es que los llevemos a un veterinario abierto las 24 horas de animales exóticos para evitar que vaya a más e incluso pueda producir el fallecimiento de nuestra mascota.

¿Cuáles son?

Moquillo canino

Es una de las enfermedades que deberemos combatir desde que nuestro hurón es pequeño, la primera vacuna se la pondremos a las ocho semanas de edad y repetiremos esta cada año. Entre los síntomas de esta enfermedad se encuentran la secreción en los ojos y la anemia.

Rabia

Es una de las enfermedades más conocidas entre los mamíferos y una de las que pueden transmitir a sus dueños. La primera vacuna que le pondrán los veterinarios de animales exóticos es a los tres meses de edad.

Problemas de intestinos

Es un problema muy común sobre todo en hurones domésticos, cursa con vómitos, heces negras o inexistentes. Y su causa más común es la ingesta de objetos inadecuados. Gomas, juguetes o plásticos que el hurón ha encontrado por la casa y ha decidido comer.

Si vemos estos síntomas y para evitar que vaya a más y le tengan que abrir el intestino deberemos ir al veterinario o bien para que le hagan un lavado de estómago o para  que nos recete laxantes con el fin de que el  hurón expulse de manera natural lo que ha ingerido.

Bolas de pelo

Es otro de los problemas que más encontramos en esta especie. al igual que los gatos los hurones se limpian e ingieren sus propios pelos, los cuales forman una bola en el intestino.

Para facilitar que estas se expulsen junto con las heces podremos darles un poco de malta que se usa para gatos.

Sarna ótica

La sarna aunque mucho más asociada a animales de campo también ataca a los  hurones. Es un parásito que se aloja en las orejas al principio y tiende a invadir todo el cuerpo, al principio zonas sin pelo como patas, orejas, hocico y que es sumamente molesto para nuestro animal.

Aunque parezca grave (sobre todo si no se trata) su tratamiento es muy eficaz, bastará con unas pastillas o vacuna y un champú especial para eliminar los restos y nuestro hurón estará como nuevo.

Sarcoptes Scabiei

Se trata de una enfermedad causada por infecciones y que descubriremos si nuestro hurón tiene las garras inflamadas y además estas presentan costras. El remedio para esta enfermedad es desinfectar a fondo la jaula y (a poder ser) tirar todos los tejidos que haya usado (camas, juguetes, etc).

Gripe

Un dato curioso es que los dueños podemos infectar a los hurones de nuestra gripe, la cual  si no se trata de manera correcta les puede causas problemas respiratorios y algún que otro disgusto (pérdida de apetito, apatía, moqueo…).

Enfermedad aleutiana

Es una de las que tiene peores síntomas ya que cursa con síntomas como la neumonía, el desgaste muscular (pérdida  muy rápida de peso) anemia, fallos renales, falta de orina o letargia.

Es un virus que si no se coge rápido puede provocar el fallecimiento de nuestro hurón.

Hiperestrogenismo.

Este trastorno lo encontraremos sobre todo entre las hembras en su primer año de vida. Se trata de un exceso de estrógeno provocado por un continuo celo (ya que no pueden copular). Si no se trata puede derivar en anemia y en fallecimiento.

Insulinoma.

Se trata de un tipo de cáncer que padecen los hurones domésticos y que altera los niveles de glucosa.

Enfermedad de glándulas adrenales.

Se trata de un elevado crecimiento de las glándulas adrenales que produce desequilibrio de hormonas, se trata extirpando las glándulas y con terapias de inhibición de hormonas.

Obesidad.

Una de las enfermedades más comunes en los  hurones domésticos, sobre todo  en aquellos más mayores. Puede causar diabetes a largo plazo, enfermedades cardíacas y hepáticas.

Su causa suele ser la falta de actividad, alimentación inadecuada o demasiados premios altos en azúcares.

Cualquiera de estas enfermedades se puede prevenir o frenar a tiempo, si vemos síntomas bastará con llamar a nuestro veterinario. Normalmente estos veterinarios suelen funcionar 24 horas para animales exóticos, ya que se trata de clínicas especializadas en las que atienden desde vacunaciones, seguimientos a urgencias.